En una jornada a puro sol y hockey de alto vuelo, el sintético del club UNI en Mar del Plata fue testigo de un encuentro electrizante por la tercera fecha de la Copa de Reyes 2025. Los dos equipos protagonistas, en un partido que mantuvo al público al borde de sus asientos, dejaron todo en la cancha en busca de tres puntos claves para la clasificación.
El partido comenzó con un ritmo vertiginoso. Apenas a los cinco minutos, el equipo local generó la primera jugada de peligro a través de un córner corto. El potente arrastre de su especialista, el número 14, fue desviado de manera espectacular por el arquero rival, ahogando el primer grito de gol de la tarde.
La respuesta no se hizo esperar. El conjunto visitante, con un juego prolijo y de pases cortos, comenzó a adueñarse del mediocampo. Fue así como a los 12 minutos, tras una brillante combinación por la banda derecha, el delantero con la camiseta número 9, Julián Martínez, desvió un centro rasante para poner el 1 a 0 parcial, enmudeciendo a la parcialidad local.
El segundo cuarto mostró a un equipo local herido en su orgullo y lanzado al ataque. Su capitán, el experimentado número 5, se cargó el equipo al hombro y comenzó a distribuir el juego con criterio. La insistencia tuvo su premio cuando, a falta de dos minutos para el entretiempo, el habilidoso delantero número 7, Facundo Herrera, interceptó un pase en la salida rival, eludió a dos defensores y con un potente remate de revés cruzado, venció la resistencia del arquero y decretó el empate 1 a 1.
La segunda mitad del encuentro no defraudó en emociones. Ambos equipos buscaron la victoria, generando situaciones de peligro en ambas áreas. A los 8 minutos del tercer cuarto, una gran jugada individual del número 23 del equipo visitante, Lucas Fernández, que con una serie de amagues descolocó a la defensa, terminó con un pase al corazón del área que su compañero, con la camiseta número 11, no logró conectar por centímetros.
En el último parcial, el cansancio comenzó a hacer mella en los jugadores, pero la intensidad no disminuyó. El equipo de casa tuvo la victoria en sus manos con un nuevo córner corto a falta de cinco minutos, pero nuevamente la defensa visitante y su arquero se mostraron impenetrables. Por su parte, el equipo visitante apostó al contragolpe y casi encuentra el gol de la victoria en una rápida transición que el incansable número 9, Martínez, no pudo definir con precisión.
Finalmente, el pitazo final del árbitro encontró a ambos equipos igualados en 1. Un resultado que, por lo visto en el campo de juego, fue justo para dos conjuntos que demostraron por qué son serios candidatos a quedarse con la tan ansiada Copa de Reyes en esta edición 2025 disputada en la feliz ciudad de Mar del Plata.









